Un lugar para reinventar el vocabulario de la resistencia, para generar la gramática más eficaz de la comunicación colectiva. Aquí se repiensan algunos términos que podrán contribuir a determinan las condiciones de la lucha común.

jueves, 24 de marzo de 2011

Nociva reforma laboral

Por Miguel Ángel Granados Chapa


24 de marzo de 2011

En tres meses cambió de opinión la bancada priista en San Lázaro y pasó de formular un proyecto de reforma laboral aceptable a uno que responde a los criterios de las cúpulas empresariales y del gobierno

Aun con la oposición de miembros de su fracción en la Cámara de Diputados, y en alianza con el grupo parlamentario panista, el PRI busca sacar adelante, cuanto antes, una reforma laboral elaborada por abogados patronales que obligaron a mudar el parecer de los legisladores del tricolor. Al proceder de esa manera, y a pesar de que se le llena la boca hablando de modernización, el partido que emitió y reformó una ley federal del trabajo, que no dejaba a la simple fuerza del mercado las relaciones laborales, fomentará el capitalismo salvaje en esa materia.

En el sexenio pasado Acción Nacional presentó un proyecto de legislación laboral que no fue apoyado por el PRI no porque sus principios lo impidieran, sino por mera conveniencia coyuntural y debido a las divisiones internas del partido. También se abstuvo de compartir la nueva versión reformadora patrocinada por el secretario Javier Lozano, cuya concepción del mundo del trabajo dista de la posición sostenida por el fallecido Carlos Abascal, algo matizada por su convicción humanista, ausente en la actuación del ex priista que abriga la ilusión de ser candidato del PAN a la Presidencia de la República.

En diciembre pasado, por efecto de alguna negociación cuyos términos no han quedado claros todavía, la fracción priista elaboró su propia propuesta de reforma. Y antes que someterla al conocimiento y estudio de los trabajadores (como corresponde al espíritu de la legislación laboral vigente ocho décadas), la hizo revisar por los abogados de las cámaras patronales y el Consejo Coordinador Empresarial. De esa consulta resultó un adefesio contrario a las mínimas garantías de los asalariados, que con el pretexto de crear empleos flexibiliza al extremo las relaciones laborales, haciendo legales prácticas contrarias a la ley, que ya han precarizado los empleos.

A diferencia del proyecto presentado en diciembre por el mismo grupo priista, el que ahora está a punto de convertirse en norma está suscrito por el coordinador de la fracción tricolor Francisco Rojas, para que se aprecie su fuerza y la voluntad de hacerlo salir adelante. El responsable de procesarlo en San Lázaro es un típico representante del corporativismo sindical, Tereso Medina, que preside la Comisión de Trabajo en la Cámara. En una metamorfosis no extraña al funcionamiento de ese género de sindicalismo, Medina pasó en los años noventa de ser inspector del trabajo y procurador de la defensa de los trabajadores (una función administrativa, dependiente del gobierno de Coahuila) a dirigente de la federación local cetemista, al mismo tiempo que lo es de un sindicato nacional de industria, la metalmecánica.

Presentado el proyecto el 10 de marzo, se intentó dictaminarlo en comisiones a la semana siguiente. Tan apresurada fue esa pretensión que se atropelló la regulación del procedimiento parlamentario (como lo denunció Porfirio Muñoz Ledo) y tuvo que aplazarse la cita a la comisión dictaminadora. Eso ha permitido que se expresen opiniones que van de la preocupación a la indignación, aun dentro de la fracción priista. Habrá que encontrar el significado de la posición que a ese respecto adoptó el dirigente de los trabajadores del Metro, Fernando Espino Arévalo, pero por lo pronto hay que registrarla. Voluble militante del PRI, que ha sido legislador local y federal adherido a los grupos del Panal y del Partido Verde y hoy ha sido recibido de nuevo en el seno del tricolor, Espino Arévalo es uno de los dirigentes de la Federación Democrática de Sindicatos de Servidores Públicos -escisión de la federación burocrática priista, la FSTSE-, organizada en 2004 por la lideresa magisterial Elba Esther Gordillo.

Si la impugnación expresada por el dirigente gordillista refleja la de su líder, es de esperar que se plantee un diferendo protagonizado por la cúpula que rodea a Rojas, y en este caso al diputado Medina, por una parte; y por la otra los adeptos de la dirigente magisterial, que los hay en todas las fracciones. Aun si no es así, diputados pertenecientes al mundo laboral, como Francisco Hernández Juárez se manifiestan contrarios a la reforma. La Unión Nacional de Trabajadores, cuyo líder principal lo es Hernández Juárez, realiza el día de hoy marchas al Palacio Legislativo para apoyar la posición de su dirigente.

Un grupo de entidades civiles, organizaciones de derechos humanos, se ha dirigido a los coordinadores parlamentarios para demandar la cancelación del proyecto de reforma laboral. Lo hacen, por primera vez en la historia, con una perspectiva humanista, en que los derechos de los trabajadores son considerados como derechos humanos. Demandan congruencia entre lo que se legisle y los principios que la Organización Internacional del Trabajo ha convertido en convenios. En especial desearían ver en una reforma laboral, distante de la que se busca aprobar a las carreras, nociones como la del Trabajo Decente, que es fuente de dignidad personal y de paz en la comunidad.

Arturo Alcalde, uno de los propugnadores más tenaces del respeto a los trabajadores, encuentra entre los defectos sobresalientes de la reforma en curso la forma en que regula el subcontratismo (outsourcing) así como "los salarios mínimos caídos limitados a un año, en lugar de modificar el sistema de justicia para que los juicios duren...aproximadamente tres meses" y no se cargue "a los trabajadores una tardanza imputable al Estado". Con ello "se abarata el despido injustificado y se lesiona la integralidad de las instituciones del derecho del trabajo".

sábado, 19 de marzo de 2011

Bloquean ley antisindical en Wisconsin

La decisión de la jueza es un revés para el Gobernador republicano del estado, que firmó la iniciativa la semana pasada

REFORMA / Redacción

Washington DC,  Estados Unidos (18 marzo 2011).-   Una jueza en Wisconsin emitió una orden de restricción temporal para la entrada en vigor de una nueva y polémica ley que quitaría sus derechos de negociación colectiva a los empleados públicos del estado, informó The Wisconsin State Journal.

La decisión de la jueza Maryann Sumi de detener temporalmente la ley es un revés para el Gobernador republicano Scott Walker, tras una demanda presentada por el fiscal del condado de Dane, Ismael Ozanne.

Ismael Ozanne acusó a los republicanos de violar las leyes de sesión abierta en el Congreso estatal durante la votación, que se realizó sin dar aviso 24 horas antes, requerido por la ley de Wisconsin.

El Gobernador republicano, Scott Walker, firmó la iniciativa la semana pasada y se esperaba que la medida fuera publicada el 25 de marzo, pero la orden de la jueza la frenó por ahora.

La Asamblea estatal votó hace una semana en favor de una ley que golpea a la fuerza sindical del estado, ya que priva a los empleados públicos de la mayor parte de sus derechos de negociación colectiva.

viernes, 4 de marzo de 2011

Ganan reflectores sindicatos

El conflicto inició cuando el Gobernador de Wisconsin propuso quitar a los empleados estatales su derecho a negociar contratos colectivos

AP

Wisconsin,  Estados Unidos (4 marzo 2011).- El Gobernador de Wisconsin, Scott Walter, desea quitarles a los servidores públicos del estado casi todos los derechos de negociación colectiva, pero los líderes sindicales creen que, a la larga, podría lograr involuntariamente algo distinto: darle al movimiento sindical de Estados Unidos el impulso que requiere luego de años de declive.

La lucha entre los líderes republicanos en Wisconsin y los sindicatos ha llevado a que los agremiados tengan un nivel de entusiasmo que no habían visto en años, algo que podría desencadenar un resurgimiento en el movimiento trabajador estadounidense, dijo Richard Trumka, presidente de la AFL-CIO, la más grande federación sindical de Estados Unidos.

"Nunca habíamos visto la increíble solidaridad que presenciamos en este momento", dijo Trumka a periodistas en la sede de la federación durante la reunión anual de la AFL-CIO.

Un pequeño grupo de gobernadores republicanos, incluyendo a algunos que salieron beneficiados en las elecciones de noviembre por la frustración económica, se han ganado la adulación de los conservadores por enfrentar a los sindicatos del sector público para realizar recortes a los gastos gubernamentales y reducir sus enormes déficit.

Los republicanos que más han atraído la atención a nivel nacional durante las últimas semanas son los gobernadores Walker de Wisconsin y Chris Christie de Nueva Jersey. Ambos podrían incluso opacar a los potenciales candidatos republicanos a la presidencia, pese a que han negado tener planes de desafiar al Presidente Barack Obama en 2012.

El enfrentamiento comenzó el 11 de febrero cuando el Gobernador Walker propuso una ley que le quitaría a los empleados estatales su derecho a negociar contratos colectivos como parte de un plan para reducir el déficit presupuestal calculado en 137 millones de dólares para julio.

Los senadores demócratas, que son minoría en la legislatura, abandonaron el estado y se fueron al vecino Illinois el mismo día en que el Senado debía votar sobre la ley. Su ausencia dejó al Senado sin un voto requerido para tener quorum para una votación.

El proyecto fue aprobado en la Cámara baja la semana pasada y los republicanos han dicho que cuentan con suficientes votos par aprobarlo una vez que los senadores demócratas regresen.

El Gobernador no ha cedido. Los demócratas no planean volver. Y pese a los plazos fijados y las amenazas de despidos, el estado realmente no necesita aprobar un presupuesto para pagar sus cuentas por lo menos hasta mayo.

Ese es el tipo de atención que los sindicatos necesitaban por años mientras los dirigentes han tratado en vano de reactivar la fuerza que la organización laboral tuvo en sus mejores tiempos en las décadas de los 50 y 60.

Autorizan búsqueda de demócratas

El Gobernador de Wisconsin amenazó con emitir miles de notificaciones de despido en las próximas 24 horas si los demócratas en el Senado, que se marcharon a Illinois, no regresan para votar una medida que paralizaría los sindicatos de trabajadores públicos.

Además del Gobernador Scott Walker, otros republicanos intensificaron la presión sobre los demócratas, al autorizar que la Policía busque a los legisladores que se fueron.

Las iniciativas constituyen los pasos más drásticos en el conflicto que se ha extendido durante más de dos semanas, impidiendo que siga adelante el plan de Walker para despojar a los trabajadores del estado de buena parte de sus derechos de negociación colectiva, algo que el Gobernador considera crucial para resolver la crisis presupuestaria de Wisconsin.